
Aquellos que seáis propietarios de un dispositivo con iOS o con Android, seguramente habréis oído hablar de un par de aplicaciones, Viber y Tango, que permiten respectivamente llamar y hacer videoconferencias sobre 3G. De hecho, con la funcionalidad de avisar cuando un nuevo contacto de tu libreta, se puede ver que estaban empezando a tener bastante éxito.
Basando su diferenciación frente a otros productos en que permitían llamar sobre 3G y WiFi en lugar de limitar sólo a WiFi como hace Apple con su FaceTime o de no permitir videollamadas como hace Skype, estaban teniendo bastante éxito. El otro punto bueno que estaban teniendo estas aplicaciones, es que buscaban ser multiplataforma, cosa que deja fuera de la competencia a FaceTime, que sólo funciona entre dispositivos Apple.

Pero esto se ha acabado. Hoy los usuarios de iOS han recibido una actualización de Skype que ya permite tanto llamar como hacer videoconferencia sobre 3G. En mi modesta opinión, acaba de conseguir eliminar toda la competencia que tanto Tango como Viber le estaban plantando. Y con una única actualización. Ahora tenemos Skype, que me permite hablar, videoconferencias, mandar mensajes e incluso llamar a teléfonos fijos y móviles de prácticamente todo el mundo a un precio reducido.
¿Qué harán ahora Viber y Tango?

Pues para mí Viber y Tango tienen una funcionalidad que me parece clave en su devenir, que es la integración con la agenda del teléfono. Mientras, Skype se basa en usuarios propietarios, que tienes que añadir manualmente. Esto parece una tontería cuando piensas en aquella gente más cercana, pero no lo es en absoluto cuando se tienen en cuenta todos aquellos contactos con los que uno tiene menos relación. La gente se intercambia el número de teléfono, no el usuario de Skype, y cada vez veo más relevante que la forma por la que se contacta a uno sea unificada.