Tras el lanzamiento de la nueva web de Twitter esta pasada noche, y ver qué sólo tienen acceso a ella un grupo reducido de usuarios en un primer momento, mientras que el resto de usuarios irán teniendo acceso a la misma de forma progresiva, me he replanteado una cuestión: el desplegar una versión mejorada de un producto de forma progresiva, ¿es una buena estrategia de márketing? Analicemos sus ventajas e inconvenientes.
Como ventajas, podemos pensar rápidamente en unas cuantas:
- Evita que deje de funcionar si se satura el producto. Esta ventaja tiene sentido en todos los productos basados en la Web, cuyo acceso masivo podría hacer que no aguantasen toda la demanda, dejando una mala primera impresión (y ya sabemos que es muy complicado cambiar una primera impresión).
- De igual forma que el método de invitaciones (aquel que sólo permite acceder si has recibido una invitación), genera una curiosidad y un deseo de tener acceso que potencia el márketing del propio producto.
En cambio, como inconvenientes podemos ver:
- Pérdida de usuarios si nunca llegan a tener opción de acceso al producto.
- Pérdida de interés si no hay una masa de usuarios (recuerdo cuando tuve acceso a Google Wave y no podía hacer nada al no tener acceso ningún conocido).
¿Créeis que es una buena estrategia?

Bien gestionada, es mejor estrategia cuando tu base potencial de usuarios es muy grande. No sólo para que no saturen los servidores en los primeros días de uso, sino también para que si se detectan fallos en producción se pueda recular afectando al menor número posible de usuarios.
Claro, que el despliegue tiene que ser progresivo pero tan sólo durante un par de semanas… Más tiempo podría ser contraproducente, porque efectivamente, la gente se va olvidando del tema y cuando llega ya se ha perdido el interés.