
Hoy, después de mucho tiempo, he recibido un MMS en mi teléfono móvil (de propaganda, ¿cómo no?). Y me he planteado si realmente tiene sentido ya el servicio de MMS en los teléfonos móviles.
En los últimos años están cambiando mucho las tecnologías y las cosas que hacemos desde nuestros teléfonos móviles. Creo que se está extendiendo tanto el uso del correo electrónico desde los móviles, sobretodo con el boom de las BlackBerry, los iPhone y las cada vez más habituales tarifas planas de datos. Entonces, ¿siguen teniendo sentido los MMS?
Personalmente creo que no. Son mucho más caros y tienen mayores limitaciones de los que pueda tener el correo electrónico. Sólo le veo una ligera ventaja, cuando se trata del número de destinatarios posibles a los que puedo mandar un correo electrónico o un MMS a su teléfono móvil. Pero no creo que tarde mucho tiempo en igualarse este valor, haciendo que el servicio de MMS deje de tener ventaja alguna.
¿No os parece?
El MMS es una tecnología cojonuda, es la evolución natural de los SMS; al mejorar los móviles y tener cámara prácticamente todos, la evolución del SMS para permitir enviar esas fotos es el MMS. El concepto en sí es perfecto, pero las que se lo han cargado y le han declarado la guerra han sido las operadoras por dos motivos, uno ha sido con los complicados ajustes técnicos para recibirlos (al final no se mandan MMS porque uno no sabe si el destinatario lo tendrá bien configurado y le llegarán) y el otro es los altísimos precios que han impuesto las compañías, un euro por mandar un mensaje me parece excesivo.
Si no fuese por estas dos grandísimas pegas y hubiesen puesto los MMS al precio de los SMS, hoy en día estaríamos usando el MMS más que el SMS, sin embargo, como bien dices, el MMS está muerto, tal es así que los primeros iPhone no los permitían y tampoco fue un problema.
El MMS ha sido un servicio que va a morir antes de cuajar (como otros tantos antes que él)…
Es un servicio que llegó demasiado pronto al mercado, que los consumidores no estaban preparados para él. Su penetración fue tan baja que las operadoras nunca rebajaron los precios (o como nunca bajaron los precios, la penetración fue muy baja).
Efectivamente, son la evolución natural de los SMS, pero han podido tener su hueco, éste ha sido ocupado por un servicio mucho más antiguo, pero mucho más potente, el email.
Completamente de acuerdo con los 3, he dicho
Creo que tenéis razón todos
Buenas puntualizaciones